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Dureza cálcica de la piscina: cuándo subirla y cuándo no tocarla

La dureza cálcica es el parámetro del agua de la piscina del que menos se habla, y en España tiene una particularidad: lo normal es que sobre, no que falte. Aun así hay casos en los que conviene subirla, y para eso está la calculadora de dureza cálcica. Esta guía te ayuda a saber en cuál de los dos casos estás.

Qué mide la dureza cálcica

Mide el calcio disuelto en el agua, expresado como carbonato cálcico (mg/L de CaCO₃). No es lo mismo que la dureza total, que suma también el magnesio. Muchos test de tiras dan la total; si quieres la cálcica, necesitas un test que la mida aparte.

  • Agua demasiado blanda: busca calcio donde puede. Lo saca de las juntas del gresite, del hormigón y del revestimiento, y ataca los metales.
  • Agua demasiado dura: el calcio se precipita y deja cal en la línea de flotación, en el filtro, en la célula del clorador salino y en la bomba de calor.

Qué valor buscar

El RD 742/2013 no regula la dureza del vaso. La calculadora usa el intervalo de 180 a 250 mg/L de un servicio sanitario estadounidense, el del condado de Cayuga, y lo dice. Más útil que el número suelto es el índice de Langelier, que junta dureza, pH, alcalinidad y temperatura y te dice si el agua es agresiva o incrustante.

La dureza de tu grifo

El agua de la red cambia mucho de un municipio a otro. El RD 3/2023, que regula el agua de consumo, da para la dureza total un valor de referencia de 500 mg/L de CaCO₃. Es una cifra alta, y hay muchos municipios con agua dura. Antes de comprar nada, mira el análisis que publica tu empresa de aguas o tu ayuntamiento. Si tu agua ya es dura, lo más probable es que no tengas que subir la dureza nunca.

Cuándo sí hay que subirla

  • Llenas con agua muy blanda: de ósmosis, de lluvia o de algunas captaciones de montaña.
  • El test marca menos de 180 mg/L y el índice de Langelier sale agresivo.
  • La piscina es de obra con gresite y ves las juntas «lavadas».

Cuánto cloruro cálcico

La dureza se sube con cloruro cálcico, y la cuenta es estequiométrica. Hay dos presentaciones:

  • Dihidratado (CaCl₂·2H₂O), el más común en escamas: 1 g por m³ sube la dureza 0,6808 mg/L.
  • Anhidro (CaCl₂), en bolitas: 1 g por m³ la sube 0,9019 mg/L.

Para una piscina de 40 m³ que quieres subir de 100 a 200 mg/L:

  • Con dihidratado: 5875,3 g, unos 5,875 kg.
  • Con anhidro: 4435,3 g, unos 4,435 kg.

Mira bien qué pone el saco: si calculas con uno y echas el otro, te quedas corto o te pasas bastante.

Cómo echarlo

  1. Disuélvelo en un cubo con agua, poco a poco. Al disolverse se calienta, sobre todo el anhidro: no lo hagas en un cubo de plástico fino ni con las manos desnudas.
  2. Repártelo por el vaso con la depuradora en marcha.
  3. Si son varios kilos, en dos o tres tandas.
  4. Vuelve a medir tras una vuelta completa del agua.

Cómo se baja

La dureza no se baja con productos. Solo se diluye cambiando parte del agua por otra más blanda. Si tu piscina de 40 m³ está en 400 mg/L y quieres 250, la cuenta teórica dice renovar un 37,5 %, unos 15.000 litros. Ojo: esa cuenta supone que el agua nueva no lleva calcio. Con agua dura del grifo bajarás mucho menos; mide la del grifo antes. Lo calculas en la calculadora de renovar agua.

Si no puedes bajarla, mantén el pH en la parte baja del intervalo de 7,2 a 8,0 del RD 742/2013 y la alcalinidad controlada: así reduces la tendencia a hacer cal.

Errores frecuentes

  • Subir la dureza «por si acaso». En agua dura solo consigues más cal.
  • Confundir dureza total y cálcica. Mira qué mide tu test.
  • Olvidar el clorador salino. La cal se pega a la célula y le quita rendimiento.

Fuentes