Cuántos kilos de sal necesita mi piscina
Un clorador salino fabrica cloro a partir de la sal disuelta en el agua, pero solo trabaja bien dentro de un intervalo de salinidad que fija cada fabricante. Con poca sal produce poco cloro, y muchos aparatos se paran y avisan. Con demasiada, aumenta el riesgo de corrosión en las partes metálicas. Por eso la primera regla es sencilla: el número que manda es el de tu manual. La calculadora de cuánta sal echar a la piscina no trae un valor de partida precisamente por eso.
Paso 1: busca la salinidad en el manual
El manual del clorador indica la salinidad recomendada. A veces viene en gramos por litro (g/L) y a veces en miligramos por litro (mg/L) o ppm. La conversión es directa:
- 1 g/L = 1000 mg/L.
- 1 mg/L = 1 ppm en el agua de la piscina.
Si tu manual dice, por ejemplo, «X g/L», multiplica X por 1000 para escribirlo en mg/L en la calculadora.
Paso 2: mide la salinidad que tienes
Si la piscina es nueva o la acabas de llenar con agua del grifo, puedes partir de cero. Si ya tenía sal, mídela: si tu clorador muestra la salinidad, úsala; si no, con un medidor o tiras específicas. La calculadora resta lo que ya tienes.
Paso 3: calcula los kilos
La cuenta es: kilos de sal = (salinidad objetivo − salinidad actual) × volumen en m³ ÷ 1000.
Una forma fácil de pensarlo es «kilos por cada 1000 mg/L»:
- Piscina de 10 m³: cada 1000 mg/L son 10 kg de sal.
- Piscina de 43,2 m³: cada 1000 mg/L son 43,2 kg; cada 500 mg/L, 21,6 kg.
- Desmontable de 6944 litros: cada 1000 mg/L son 6,94 kg.
Multiplica por los miles de mg/L que pida tu manual y tendrás los kilos totales. Para pasarlo a sacos de 25 kg, divide entre 25 y redondea hacia arriba.
Paso 4: echa la sal bien
- Pon la depuradora en marcha con el clorador apagado.
- Reparte la sal por toda la piscina, no toda en un punto.
- Espera a que se disuelva del todo; mientras tanto, la depuradora sigue en marcha.
- Enciende el clorador cuando la sal esté disuelta.
Qué sal usar
Los manuales de los cloradores piden sal muy pura, sin yodo y sin antiaglomerantes. La calculadora tiene un campo de pureza que parte del 100 %: si tu saco indica otra, escríbela y la dosis se corrige.
Cuándo hay que reponer sal
Aquí está el error más frecuente. La sal no se evapora: cuando el sol se lleva agua, la sal se queda. Si repones el agua evaporada, la salinidad vuelve a su sitio sin añadir nada.
La sal solo se va con el agua que sale de la piscina:
- Los contralavados del filtro.
- Las salpicaduras y el agua que sacan los bañistas.
- Los vaciados parciales para renovar agua.
- El agua de lluvia que rebosa por el skimmer o el desagüe.
Por eso conviene medir la salinidad después de un contralavado largo o de una renovación, y no echar sal «por costumbre» cada cierto tiempo.
Errores frecuentes
- Usar una salinidad leída en un foro en lugar de la del manual de tu aparato.
- Confundir g/L con mg/L. Un error de mil veces.
- Echar sal porque ha bajado el nivel del agua. Ha bajado el agua, no la sal.
- Calcular con un volumen inflado. Si tu volumen está mal, la sal también. Revísalo con la calculadora de litros de una piscina.
Con la sal en su sitio, el siguiente paso es comprobar que tu aparato produce lo que necesita la piscina: lo ves en la calculadora de gramos por hora del clorador salino.