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AcuarioAcuario, estanque y acuaponía

Cómo calcular los litros reales de un acuario (y por qué no son los de la caja)

Cuando compras un acuario, la etiqueta dice «112 litros». Ese número es correcto, pero no es el que te interesa para casi nada de lo que harás después. Es el volumen de la caja: largo por fondo por alto, medidos por fuera. El agua que hay dentro es bastante menos, y todas las dosis del acuario (anticloro, abono, medicinas, sal) se calculan sobre el agua.

En esta guía verás qué se resta, por qué y cuánto supone en un acuario típico. Para hacerlo con tus medidas tienes la calculadora de litros reales del acuario.

Lo que ocupa sitio dentro de la caja

Hay cuatro cosas que separan los litros de la caja de los litros de agua:

  • El cristal. Las paredes tienen grosor. Con cristal de 6 mm, el interior pierde dos veces ese grosor a lo largo y otras dos a lo ancho, y el fondo de cristal también resta altura.
  • El hueco bajo el borde. Casi nadie llena hasta arriba. Lo normal es dejar un par de centímetros entre la superficie del agua y el borde.
  • El sustrato. La grava o el sustrato nutritivo ocupan el fondo. Cinco centímetros de capa son mucho en un acuario de 40 cm de alto.
  • Rocas y troncos. Cada piedra desplaza su propio volumen de agua.

La calculadora resta todo eso con una cuenta sencilla: largo interior por fondo interior por la columna de agua que queda, menos la decoración.

El ejemplo de 80 × 35 × 40 cm

Tomemos el acuario más vendido de este tamaño: 80 × 35 × 40 cm, cristal de 6 mm, 2 cm de hueco, 5 cm de sustrato y 3 L de rocas.

  • Litros de la caja: 112 L.
  • Columna de agua real: 32,4 cm de los 40 cm de alto.
  • Litros de agua: 83,3 L.

La diferencia son 28,7 L, un 25,6 % menos que el número de la caja. No es un detalle: es una cuarta parte del volumen.

En otros tamaños pasa lo mismo. Un acuario de 60 × 30 × 30 cm con cristal de 4 mm se anuncia como de 54 L y, con 2 cm de hueco y 5 cm de sustrato, lleva 39,1 L de agua (un 27,7 % menos). Uno de 100 × 40 × 50 cm con cristal de 8 mm pasa de 200 L a 159,5 L (un 20,3 % menos). Cuanto más pequeño es el tanque, más pesa en proporción lo que se resta.

Por qué importa: las dosis van por litro de agua

Imagina un prospecto de ejemplo que dice «1 mL por cada 10 L». Si dosificas por la caja, echas 11,2 mL. Si dosificas por el agua, 8,33 mL. La diferencia acaba toda en el agua que hay, así que la concentración sube por encima de lo que previó el fabricante.

Con el anticloro, el abono líquido o la sal de un marino pasa exactamente lo mismo. Por eso, en las calculadoras de dosis de esta sección, el campo de litros pide siempre los litros netos y enlaza aquí. Puedes seguir con la dosis de medicamento o la dosis de abono líquido cuando tengas tu número.

Cómo medir bien cada dato

  1. Medidas exteriores. Con una cinta métrica, por fuera, en centímetros.
  2. Grosor del cristal. Mídelo en el borde superior con un calibre o una regla. Si no puedes, la calculadora acepta 0 y pierdes solo esa corrección.
  3. Hueco. De la superficie del agua al borde superior, con el acuario lleno.
  4. Sustrato. Si haces pendiente, mide delante y detrás y usa la media.
  5. Rocas y troncos. Mételos en un cubo graduado con agua y mira cuánto sube el nivel. Esos son los litros que desplazan.

Lo que la cuenta no resta

El agua de los poros del sustrato también está en el sistema, pero apenas circula. Restar toda la capa es la opción prudente: si parte de esa agua se mezcla, la concentración sale un poco por debajo de lo previsto, nunca por encima. Si tienes sump o filtro exterior grande, el agua que contienen sí circula: súmala al resultado.

Tampoco es el número para el peso. El peso del acuario depende de los litros de agua, pero también del cristal, del sustrato y de las rocas, y se calcula aparte en cuánto pesa un acuario.

Fuentes