Cómo calcular la sal del estanque paso a paso
Echar sal a un estanque es una decisión seria. Antes de nada, una advertencia que la calculadora también repite: la sal mata muchas plantas de estanque y no es inocua para todos los peces. Esta guía no recomienda tratamientos ni concentraciones. Si tus peces están enfermos, consulta con un veterinario. Lo que sí hace es explicar cómo se calcula bien la cantidad una vez que tienes clara la concentración.
Paso 1: conoce los litros de verdad
Toda la cuenta es proporcional a los litros, y el error más común es usar unos litros inflados. El estanque de ejemplo de la web, de 4 × 3 m con la profundidad medida en cuatro puntos, tiene 10.500 litros. Si alguien mide solo la parte más honda, de 1,2 m, le salen 14.400 litros y echará sal de más.
Sácalos con la calculadora de litros de un estanque o, mejor aún, con la lectura del contador al llenarlo.
Paso 2: averigua la concentración actual
Si ya echaste sal antes y no has cambiado mucha agua, el estanque no está a cero. La sal no se evapora: se queda en el agua aunque el nivel baje. Un medidor de salinidad o de conductividad te dice dónde estás. Escribe ese valor en «concentración actual».
Paso 3: escribe la concentración objetivo
El número del campo, un 0,3 %, es un ejemplo para que la cuenta funcione, no una recomendación. La concentración la fija quien te aconseje el tratamiento.
Paso 4: lee los kilos
La calculadora de sal para el estanque supone que un litro de agua pesa un kilo y hace la proporción:
- 10.500 litros de cero a 0,3 %: 31,5 kg de sal, 3 gramos por litro, 3000 ppm.
- Los mismos litros de cero a 0,1 %: 10,5 kg, 1000 ppm.
- Si ya estabas en 0,1 % y quieres llegar a 0,3 %: solo faltan 21 kg.
Fíjate en el último caso: si no tienes en cuenta la sal que ya había, añades 10,5 kg de más.
Paso 5: elige bien la sal
Usa cloruro sódico sin yodo ni antiapelmazantes. Mira la composición en el envase: muchas sales de cocina llevan aditivos que no quieres en el agua.
Paso 6: disuelve antes de echar
No eches la sal en grano directamente sobre el estanque. Disuélvela en un cubo con agua del propio estanque y añádela por tandas, repartida por la superficie, mientras la bomba mueve el agua. Así evitas zonas de concentración muy alta en el fondo.
Paso 7: sabe cómo bajarla
Esto es lo que más sorprende: la sal no se va sola. El agua que se evapora sale sin sal, así que la evaporación concentra la sal que queda. Para bajar la concentración solo sirven los cambios de agua, o la lluvia que hace desbordar el estanque.
Si repones la evaporación con agua dulce, la concentración vuelve a donde estaba antes de que bajara el nivel; no baja de ahí.
Lo que la cuenta no te dice
- Qué plantas lo aguantan: muchas no.
- Qué peces lo toleran y cuánto tiempo.
- Si el tratamiento es el adecuado.
Esas respuestas no salen de una calculadora. Si tienes plantas que quieres conservar, sácalas a otro recipiente antes de salar.
Fuentes
- NIST Handbook 44, apéndice C: tablas de unidades de medida: relación entre litro, kilo de agua y gramos.
- No hemos encontrado una fuente oficial que fije concentraciones de sal para estanques de jardín: por eso la calculadora no recomienda ninguna.