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AcuarioAcuario, estanque y acuaponía

Anticloro: los errores más comunes al tratar el agua del grifo

El anticloro es probablemente el producto que más se usa en un acuario de agua dulce. Precisamente porque es rutina, se cometen con él errores que pasan desapercibidos. Esta guía repasa los más frecuentes. La calculadora de anticloro pasa la dosis de tu etiqueta a los litros que tratas y, al lado, te dice cuánto cloro hay que neutralizar.

Primero, lo que dice la ley sobre el cloro del grifo

El agua de consumo se desinfecta, normalmente con cloro. El Real Decreto 3/2023 fija para el cloro libre residual un valor paramétrico de 1 mg/L, y califica el agua no apta por encima de 5 mg/L. Para el cloro combinado residual (lo que queda cuando se desinfecta con cloraminas), el valor paramétrico es 2 mg/L, con 3 mg/L como límite de no aptitud.

Son máximos, no el valor de tu grifo. El de tu red está en el SINAC o en la web de tu empresa de aguas, y también puedes medirlo con un test de cloro.

Error 1: dosificar para todo el acuario en cada cambio

En un cambio de agua solo entra cloro con el agua nueva. Lo lógico es tratar esa agua, no todo el acuario, salvo que la etiqueta de tu producto diga otra cosa.

Con una etiqueta de ejemplo de 5 mL por 50 L:

  • Para un cambio de 20 L: 2 mL.
  • Para el primer llenado de un acuario de 83 L netos: 8,3 mL.

Dosificar los 8,3 mL en cada cambio de 20 L multiplica el producto sin necesidad. Los números de la etiqueta del ejemplo son para la cuenta: copia los de tu producto.

Error 2: confiar en el agua reposada si tu red usa cloraminas

El cloro libre se va en buena parte del agua que reposa o se airea, aunque no sabes cuánto tiempo basta en tu casa. El cloro combinado (cloraminas) es mucho más estable y no se va con el reposo.

Si tu red desinfecta con cloraminas, o no sabes cómo lo hace, el agua reposada no basta. Usa anticloro.

Error 3: olvidar el amonio de las cloraminas

El tiosulfato, base de muchos anticloros, rompe las cloraminas, pero libera amonio. Por eso los productos «para cloraminas» suelen llevar algo que lo fije. Mira la etiqueta. Si tu acuario es nuevo, el amonio liberado se suma al que ya hay mientras el filtro madura: vigílalo con la calculadora de amoniaco NH₃.

Error 4: comparar la dosis con la química

La calculadora te enseña, además de la dosis de la etiqueta, el mínimo teórico de tiosulfato sódico que neutralizaría el cloro. Con 1 mg/L de cloro, 20 L de agua llevan 20 mg de cloro, que en teoría se neutralizan con 0,0175 g de tiosulfato sódico pentahidratado. Con el máximo de cloro combinado, 2 mg/L, serían 40 mg de cloro y 0,035 g de tiosulfato.

Hace falta muy poco. Pero no compares ese número con los mililitros de tu producto: los anticloros son disoluciones con otros componentes, y su dosis no se traduce directamente a gramos de tiosulfato. Usa la etiqueta.

Error 5: usar la dosis de otro producto

Cada fabricante formula a su manera. La dosis de un anticloro no vale para otro, aunque los dos se llamen igual. No damos la dosis de ninguna marca: copia los números de tu etiqueta en la calculadora.

Error 6: dosificar por los litros de la caja

Al llenar por primera vez, la dosis va por los litros de agua, no por los de la caja. La diferencia puede ser de una cuarta parte. Calcula los litros netos en la calculadora de litros reales.

Una rutina sencilla

  1. Llena el cubo o la garrafa y anota los litros.
  2. Calcula la dosis de tu etiqueta para esos litros.
  3. Añade el anticloro al agua nueva, remueve y ajusta la temperatura.
  4. Viértela en el acuario.

Si además quieres saber cuánto bajará el nitrato con ese cambio, la cuenta está en la calculadora de cambio de agua.

Fuentes